El poder de las texturas

Una de las cosas en la que creo que más nos fijamos las madres a la hora de elegir ropa para nuestros hijos e hijas son los materiales y las texturas. A mi ya me tenían fascinada desde mucho antes, pero ahora, más que nunca busco texturas y tactos suaves, acogedores, transpirables y, sobre todo, naturales.

Aunque pocas veces las publico, me encanta fotografiar texturas combinadas. Algodón, muselina y punto. Tricot y lino. Colores tierra. Colores mediterráneos suaves. Lana, batista y una mano diminuta que se asoma. Detalles especiales que hagan de la prenda un elemento más que protege y acompaña a nuestras criaturas.

Y, entre todas las texturas, materiales y colores, es imposible quedarse con una. Aunque confesamos una especial debilidad por el punto, el tricot y el crochet.

Buscando opciones hechas aquí descubrimos Reiet Reiets. Para empezar, nos encantó su misión de celebrar y proteger la belleza del mundo para las próximas generaciones. Y después, nos acabamos de enamorar del todo viendo su catálogo.

Los productos de Reiet Reiets están hechos con las técnicas tradicionales del pasado, trasladadas de generación en generación, dándoles una nueva vida en la actualidad. Una empresa familiar en la que realmente se valora la artesanía, resaltando la habilidad, la paciencia y el proceso que se necesita para crear cada una de las piezas; en el contexto de un mundo que se mueve demasiado rápido para que, normalmente, podamos ver, detenernos y tomarnos un momento para reconocer que la ropa que usan nuestros y nuestras bebés no solo es importante, es imprescindible.

Con ellas vuelvo a afirmarme en que necesitamos poco y duradero. Y si además esa prenda que te llegará en pocos días a casa está hecha a mano, con delicadeza, con cuidado y con materiales seleccionados con mucho cuidado, creo que la elección es fácil.

Reiet Reiets desacelera intencionalmente la moda ya que, todos los materiales, se compran en lotes pequeños para minimizar el desperdicio. Y, además, han creado un proceso integral de abastecimiento diseñado para maximizar los beneficios para los agricultores y productores de hilo con los que se asocian. Por ejemplo, para todos los artículos hechos de lana de merino, el 25% de las ganancias del productor de hilados se destinará a los pastores. Además, se abastecen solo con productos peninsulares, porque, como ellos dicen, ‘la única forma de hacer crecer una comunidad es apoyar a las pequeñas empresas que existen dentro de ella’.

La temporada de verano viene cargada de prendas de colores neutros hechas con punto de algodón y un toque de cashmere. Conjuntos, piezas únicas y complementos que apoyan a la tradicionalidad. Conócela en su Instagram y descubre el poder de las texturas.

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