Nuestras 7 claves del emprendimiento Slow

Por @dawamoru

Hablamos de «emprendimiento social» para referirnos a una técnica para  desarrollar soluciones a los problemas sociales, culturales y ambientales. Es una estrategia para generar empleo y proyectos de una forma más holística y teniendo en cuenta el desarrollo sostenible, así que podemos considerar que aquellas marcas de moda sostenible en cuyo ADN encontramos valores de justicia, equidad, salud y respeto son producto de emprendedores sociales. Pero …¿cómo encaja el emprendimiento social con el movimiento Slow?

Puede que muchas personas que hayan iniciado la aventura de emprender se hayan encontrado con listas interminables de cosas para hacer, poco tiempo libre, muchos frentes abiertos, la sensación eterna de no llegar a todo, estrés, agobio y días de angustia donde parece que todo sale mal.

Si te sientes identificada con esta sensación, te cuento que después de haber emprendido durante los últimos años y tras haber integrado la importancia de tomarme la vida con parsimonia he logrado sintetizar unas claves para poder emprender de una forma más Slow:

1. La importancia de tener una base económica estable durante el proceso inicial del emprendimiento es una gran ayuda para no agobiarse y poder disfrutar del camino. Puede que tu familia o pareja te apoye, que tengas ahorros o que todavía mantengas tu trabajo actual mientras inicias tu nuevo proyecto. Lo importante es sentarse a establecer unos números y tener bien claro qué necesidades económicas tendrás durante el tiempo que dure el proceso de poner en marcha tu idea. La importancia de las cuentas claras y un mínimo viable cubierto es primordial para mantener un equilibrio interno y una buena relación con tu círculo cercano.

2. Delimita tus espacios de trabajo, sobre todo si planeas comenzar tu proyecto desde casa o si no tienes un lugar físico para ello. ¿Te has planteado alguna vez participar en un coworking? Son espacios compartidos entre emprendedores o artistas para crear sinergias de colaboración. Desde luego, es una opción mucho más económica que alquilar tu propio local y más enriquecedor que trabajar en solitario. Otras opciones low cost pueden ser las cafeterías molonas de turno o las bibliotecas o centros culturales que ofrecen espacios para trabajar. Lo importante aquí es la separación de espacios y no mezclar tu vida laboral con tu hogar (que es tu refugio) para que la mente esté despejada y no pensando en trabajo todo el tiempo.

3. Delimitar tus tiempos y hacer los correspondientes cierres ayuda a descansar la mente mucho mejor. Dedica un tiempo a hacer los cierres de jornada diaria, los cierres semanales cada viernes y los cierres pre-vacacionales. En un cierre hay que tener en cuenta 2 elementos: asegurarse de finalizar acciones pendientes (mandar ese mail, terminar un informe…) y planificar la siguiente jornada (ej: los viernes te planificas el calendario de la semana siguiente)

4. Por otro lado, no olvides dedicarle tiempo a tu ocio y actividades favoritas. Se dice que el emprendimiento es un oficio 24 horas pero eso no quiere decir que vayas a dejar tu tiempo libre a un lado. Aprender a ser frugal,prudente y mesurada con el tiempo y dedicarse espacio a una misma es muy gratificante. Primero necesitamos ser personas íntegras y saludables para luego poder desarrollar proyectos con éxito.

5. Practica la máxima del minimalismo “menos es más” y recuerda lo que te contaba en este artículo sobre vivir unas vacaciones más plenas. Las mejores ideas vienen cuando tu cerebro se conecta con la corriente de pensamiento libre y no cuando actúas de forma racional. Las ideas son patrimonio de la humanidad y uno de los bienes más preciados de todo espíritu emprendedor. Habrá momentos del emprendimiento que necesitaremos la mente racional para ejecutar y en otros necesitaremos el pensamiento libre para crear e idear. Aprender a hacer nada y saber cuándo hacerlo es la verdadera clave de vivir un proceso de emprendimiento Slow.

6. Aprender a delegar y hacerlo con liderazgo te puede llevar a ahorrar tiempo y dinero. Es muy típico ese primer momento en el que la persona emprendedora lo hace todo desde diseñar su web, llevar la contabilidad,recortar las tarjetas de visita, hasta pintar su local. Aquí entraremos a categorizar las prioridades, un ejercicio que si no lo has aplicado a tu vida personal te lo recomiendo. Identificar la acción principal de tu rol en el proyecto a desarrollar es el primer paso seguido de un ejercicio de confianza para poder delegar en otras personas colaboradoras en tu proyecto. De esta forma, si eres diseñadora de moda céntrate en tus diseños y puedes dejar la contabilidad a una asesoría , el branding a esa profesional que tanto te gusta y la pintura del local al gremio de tu barrio.

7. Disfrutar del proceso de emprender nos mantendrá enérgicas y hará que no decaigamos esos días en que parece que todo está del revés. Se puede desacelerar el ritmo actual siempre y cuando nos centremos en el “proceso” en lugar de los “objetivos”. A fin de cuentas, las emprendedoras sociales podemos modelar el sistema dominante ofreciendo alternativas de consumo y si además le añadimos el aspecto “slow” sumamos decisiones más conscientes, pausadas y sostenibles.

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