5 claves para unas vacaciones más slow

Por @dawamoru

Practicar un estilo de vida Slow supone desacelerar el ritmo de la vorágine actual dominante y tomar decisiones más conscientes, pausadas y sostenibles en todo aquello que consumimos y vivimos. Podemos aplicar un estilo de vida slow en nuestra alimentación, moda, viajes, estilo de vida, hogar y belleza entre muchas otras áreas.

Mientras estamos en nuestra rutina conocida es fácil ser más o menos sostenibles. Para empezar, tenemos casi todo lo necesario en casa o en nuestro entorno, conocemos las tiendas a granel o de segunda mano de nuestra zona o sabemos a qué locales, garitos o lugares acudir que nos encantan  por su filosofía.

En este artículo voy a centrarme en el área de los viajes y compartiré con vosotras las 5 claves que a mí me funcionan para viajar y vivir unas vacaciones más Slow y sostenibles.

1) Elige un alojamiento alternativo al hotel masificado convencional. ¿Te has planteado hacer un intercambio de casa? Existen plataformas como ésta que te permiten intercambiar tu casa, sea recíproco o no. De esta forma puedes Reutilizar un recurso existente, es decir, aprovechar un hogar que se queda vacío durante la época estival y ofrecer el tuyo. Otra alternativa más casera puede ser la de acordar con amigos o familiares y alojarte en su hogar mientras les cuidas casa, animales o plantas. También se puede viajar en furgoneta o coche y explorar zonas rurales cercanas a tu área o recorrer parques nacionales y alojarte en refugios sin necesidad de largos viajes en avión. Podemos aprovechar las vacaciones para ofrecer nuestra ayuda mientras aprendemos sobre permacultura o cultura ecológica. Desde una ecoaldea hasta una finca agroecológica, hay plataformas como Workaway o Wwoof donde puedes ofrecer tu ayuda a cambio de alojamiento, comida,experiencia y aprendizaje. Fuera de las zonas masificadas hay turismos rurales que ofrecen un alojamiento zero waste y actividades que enriquecen tu alma, entre ellos mi favorito es The Cantabrian.

2) Consumir productos km0 supone una de las bases del movimiento Slow. Puedes comprar tus alimentos en pequeñas tiendas, igual que haces en tu ciudad, evitando las grandes superficies. Es muy útil la web de tiendas a granel creada por Patri y Fer del blog Vivir sin Plástico. Planifica tus necesidades alimentarias antes de salir de casa, calcula e intuye qué productos puede que necesites llevar desde tu ciudad. Será necesaria una buena provisión de productos que normalmente vienen envasados ( legumbre, cereal, fruta o fruto seco) mientras que el producto fresco ( fruta, verdura, queso,pan, entre otros) es fácil encontrar en todo lugar. En este artículo  tienes muchos tips que te ayudarán a reducir tus residuos en los viajes. Investiga en los productos autóctonos de la zona, sea alimentación o artesanía, ya que siempre hay talleres abiertos al público que puedes visitar y te enseñan la elaboración de sus productos artesanales. Apoya las iniciativas locales, ecológicas y la economía social y solidaria.

3) Conectarse con la Naturaleza supone un antes y un después en nuestra vida. Las vacaciones pueden ser un buen momento para  realizar actividades en el bosque en familia como la observación de aves y aprender sobre la naturaleza que nos rodea. El verano es la estación ideal  para iniciar nuevos hobbies como el reconocimiento de recursos silvestres, la recolección de hierbas y flores comestibles, la búsqueda de plantas medicinales y la realización de tu propia cosmética botánica. Para explorar el mundo de la recolección os recomiendo este libro que escribí hace unos años sobre los recursos silvestres, comestibles y creativos. También es un buen momento para meter las manos en la tierra y plantearse el compostaje casero. Podemos investigar y planificar sobre la colocación de un compostero o vermicompostero en nuestra casa, barrio o inmediaciones. El blog de Plantea en Verde tiene mucha informaicón sobre el tema.

4) Las actividades creativas y manuales nos empoderan como personas. Aprender a Reparar constituye una de las bases de la autosuficiencia y representa un elemento importante en la moda Slow. En tus pequeños ratos libres puedes aprender o retomar nuevos proyectos manuales como coser, tejer, zurcir o hacer manualidades. En el blog de 2nd funniest thing encontrarás un montón de actividades de upcycling para realizar con objetos de desecho cotidianos. Puedes tomarte tiempo para aprender y realizar labores handmade como el ganchillo, punto o macrame y elaborar tus propias prendas u objetos para tu hogar Slow. Hallarás inspiración en blogs como el de SusiMiu.

5) Aprender a hacer nada es la verdadera clave del movimiento Slow.  Es ese tiempo para observar y para observarse, para reflexionar largo y tendido sobre lo que realmente queremos de la vida. Los viajes o las vacaciones son un buen momento para pasar largas horas haciendo nada, dedicándonos a la vida contemplativa y a la calma. Practicar mindfulness, meditación o yin-yoga son buenos aliados para descansar cuerpo, mente y espíritu. Y es que en definitiva, “vaciarnos” de todo lo innecesario es lo que lleva a una vida más plena, intuitiva, saludable y coherente.

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