10 sencillos gestos para proteger el Ártico

Por @55gradosnorte

Cómo y por qué proteger el hielo ártico

El hielo ártico ha estado en el techo de nuestro planeta durante cientos de miles de años actuando como el aire acondicionado que propicia temperaturas agradables compatibles con la vida en la Tierra.

El color blanco del hielo refleja la luz solar de vuelta al espacio limitando la radiación que nos calienta; el frío impide que más humedad se traslade del océano a la atmósfera y, con ello, limita la formación de fuertes tormentas y de episodios climáticos extremos. Además, el Ártico desempeña un papel fundamental en las corrientes de agua marinas. Norte América y Europa tienen climas suaves gracias al calor que nos proporciona la Correa Transportadora Oceánica Global. Con el deshielo del ártico, esta correa ya no podría hacer su función, generando temperaturas mucho más frías de las que disfrutamos ahora. Puede parecer contradictorio, pero cuanto más se calienta el Ártico, más se enfrían Europa y Norte América.

Y, por si todo esto fuera poco, el Ártico también es un almacén de metano. Con el deshielo, podrían liberarse grandes cantidades de este potente gas de efecto invernadero a la atmósfera recrudeciendo el calentamiento global.

El Ártico es el hogar de millones de personas, incluyendo a unos 20 grupos indígenas. Es una región que rebosa vida y belleza. Osos polares, cetáceos, aves, narvales, morsas, focas, renos, alces; todos sus habitantes dependen del hielo para subsistir.

Ahora nos enfrentamos a un futuro en el que el hielo podría desaparecer del Ártico durante los meses de verano a mediados de siglo. Y está desapareciendo por nuestro consumo de energías fósiles que calientan el planeta. Gracias a los satélites que monitorizan el hielo ártico, sabemos que este ha encogido en los últimos 40 años a un ritmo de un 13% por década. En apenas tres décadas hemos perdido tres cuartas partes del hielo flotante, pero aún tenemos un espacio de tiempo para actuar. Si lo hacemos, si actuamos todos juntos como hemos hecho en otras ocasiones, lo lograremos.

¿Cómo puedes proteger el Ártico?

1. Toma consciencia de tu huella de carbono. Utiliza una calculadora web y descubre cuánto C02 emites a la atmósfera. Por cada tonelada de C02 emitida, desaparecen 3 m2 de hielo ártico y, para que te hagas una idea, un vuelo de 5.000 km expulsa 1 tonelada de CO2.

2. Limita y reduce tu huella de carbono. Utiliza el transporte público o cambia a coches eléctricos, compra energía limpia, ahorra energía en casa desconectando los aparatos eléctricos que no estés usando. Reduce tu consumo de carne y únete al movimiento slow food.

3. Neutraliza tu huella de C02. Sabemos que no contaminar nada de nada es una tarea casi titánica, pero existe una fórmula para neutralizar el C02 que aún emites mientras trabajas para reducirlo: plantar árboles. ¿Por qué árboles? porque secuestran el C02 de la atmósfera. Para absorber 1 TON de CO2, necesitamos 46 árboles maduros. Los árboles son como las aspiradoras de nuestro planeta, que atrapan el C02, limpian y purifican el aire, y liberan el oxígeno que respiramos.

4. Únete al movimiento zero waste y sustituye todos tus plásticos de un solo uso. Mucha de nuestra basura plástica acaba en el mar y las corrientes oceánicas se encargan de transportarla al Ártico e, incluso, a la Antártida, contaminando los ecosistemas y poniendo en peligro a la fauna que queda atrapada o ingiere nuestros plásticos.

5. Como consumidores, tenemos el poder de cambiar las cosas. Exige productos y prácticas empresariales ecofriendly y que estén comprometidas con la reducción de las emisiones y con ser neutrales en CO2 (es decir, recoger todo el C02 que emiten con sus actividades empresariales).

6. Viaja slow. El sector turístico es responsable del 8% de las emisiones, sobre todo porque viajamos en avión y es un medio de transporte muy contaminante. Pero también tiene que ver con lo que hacemos cuando nos bajamos del avión. Los recursos que consumimos en comparación con la población local. Viaja slow, de forma más consciente y más enriquecedora. No dejes nada más que tus huellas allá donde vayas…

7. Conecta con la naturaleza. Hay sobradas evidencias de que la naturaleza es buena para nuestra salud, felicidad y bienestar; pero a veces estamos inmersos en la vorágine de nuestra vida diaria y se nos olvida. Cuando reconectamos con ella, nos preocupamos más de preservarla y tomamos medidas más eficaces contra el cambio climático.

8. Conoce el Ártico y déjate atrapar por su magia. Este punto tiene que ver mucho con el apartado 7 y con mi propia historia. Viajar al ártico es una experiencia conmovedora y transformadora. Su belleza, su naturaleza salvaje, sus culturas, sus auroras boreales… viaja al ártico, reconecta con él y empápate de todo lo que tiene que ofrecer. Volverás siendo otra persona. Un viaje trascendental a las raíces de nuestro planeta.

9. Cuando viajes al ártico, escoge empresas y guías comprometidos. Impulsa a las poblaciones indígenas puesto que no solo es una manera de preservar su cultura y su forma de vida, sino también de conservar las manadas de renos que tienen un efecto crucial para enfriar la región y ralentizar el calentamiento del ártico.

10. Difunde la voz. Viaja al Ártico y enséñaselo a todos tus amigos, familiares y seguidores (no hace falta que vayas a Groenlandia, se considera Ártico todo lo que está por encima del Círculo Polar Ártico). Convence a otras personas de la importancia que tiene cuidar esta región y de las formas en las que pueden sumarse a la lucha por su preservación.

En definitiva, la vida en nuestro planeta depende de un complicado y frágil engranaje de sistemas que interactúan entre sí. Un equilibrio que puede venirse abajo como las piezas de un dominó provocando una reacción en cadena de consecuencias catastróficas.

Estamos a tiempo de parar la caída de piezas y de levantar las que ya están en el suelo.

El ser humano, unido, es capaz de hacer cosas increíbles. Nuestra capacidad de destrucción es grande, pero cuando nos unimos por una causa común no hay obstáculo que se nos ponga por delante. Nos enfrentamos al mayor desafío de nuestra historia ¿Seremos parte de la generación que no hizo nada y acabó con el ártico o de la que se puso manos a la obra y protegió una de las regiones más importantes y bellas del planeta?

Yo tengo claro que somos de la segunda. ¿Y tú?

One thought on “10 sencillos gestos para proteger el Ártico

  1. Antonio

    En este artículo reflejas tu conocimiento y compromiso con el Ártico en particular y el Planeta en general.
    Todos tenemos que modificar y cambiar los hábitos tan destructivos con el medio ambiente. Somos parte de una biodiversidad que estamos esquilmando.
    Pongámonos en marcha: Salvemos el Ártico.
    Soy un privilegiado que ha estado varias veces en el Ártico y sí, me ha cambiado la vida.

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