5 ideas para empezar con el trashcooking en tu cocina

hummus

Por @nuriagaro

Hay verdades que no podemos refutar, como que el cambio de hora de invierno es un rollo, que somos más de los que creéis a quienes nos gusta la pizza con piña, o que  la semilla eco-friendly ha germinado y está creciendo. Es así, el 2018 ha sido el año del movimiento consciente.

Mindfullness, zerowaste…Solo si has estado escondido en el centro de una cueva como los del mito de la caverna de Platón no habrás escuchado estos términos, pero si has tenido un mínimo contacto con el  mundo exterior, te sonarán. Pero, si te pregunto qué es el trashcooking, ¿sabrías contestar? ¿Un nuevo tipo de cocina vanguardista?¿un nuevo método como la esferificación? ¿o es quizás el nuevo hit de streetfood?

Igual con ese nombre no lo conoces, pero es lo que en todas las casas hemos conocido como “cocinar con sobras”. Las abuelas del mundo han sido las creadoras de un movimiento que generaciones después han vuelto a poner en marcha. Abuelas del mundo,¡gracias!

La cultura y la consciencia de la importancia de  reducir la producción de residuos ha hecho de la cocina un lugar más cercano al producto local, donde las zanahorias vienen con hojas y las manzanas -¡oh, sorpresa!- se oxidan al morder, y un lugar donde, con imaginación, muchos platos tienen una segunda vida. Por ello, desde aquí te damos 5 ideas para poner en práctica el trashcooking desde ya:

1. Croquetas: el buque insignia del trashcooking. Nada como juntar los restos de platos anteriores, mezclarlos con bechamel y crear unas deliciosas croquetas.

2. Empanada: Las verduras que preparaste para acompañar un plato puede servir perfectamente como relleno de una deliciosa empanada que hará  las delicias de toda la casa.

trash cooking - empanada

3. Platos de cuchara: Con el simple paso de retirar el caldo (ojo, retirar, no tirar. ¡Recuerda que estamos hablando de aprovechamiento!) Podemos preparar un rico hummus de lenteja o de garbanzos con un sabor increíble. Acompañado de unas crudités o de unas buenas tostadas de pan integral, nadie piensa que está untando el potaje de hace unos días.

hummus

4. Aceites: No solo el trashcooking aborda platos, sino que con un poco de imaginación puedes crear (o do it yourself para seguir con anglicismos) un aceite único a partir de esas hierbas que compraste para un plato y han quedado relegadas al estante superior de tu nevera. Romero, albahaca o incluso mondas de naranja, mandarina o limón, pueden conseguir infusionarse creando un aceite único.

5. De las patatas, ¡hasta la piel! Si vas a utilizar patatas, antes de pelarlas, lávalas muy bien y guarda las pieles. Con un poco de aceite y especias al horno tendrás un snack delicioso.

Y tú, ¿practicas el trashcooking?

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