9 acciones que pueden hacer las marcas para contribuir a generar menos residuos

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Hoy nos dirigimos a las grandes marcas para ofrecer 9 alternativas que pueden implementar para contribuir a generar menos residuos:

1. Ofrecer menos productos pero de más calidad: invirtiendo en la calidad de los productos, alargaremos la vida de las prendas, y les daremos más valor. Aprender a valorar las prendas que tenemos es algo que hacemos menos de lo que deberíamos, desde que nos hemos acostrumbrado a comprar fast fashion al precio que queremos. Si como consumidores una prenda nos cuesta más, (mal que nos pese), también le daremos más valor, y en consecuencia, la cuidaremos más y la conservaremos durante más tiempo.

2. Usar materiales reciclados: ¡atención! Que una prenda esté hecha con materiales reciclados no significa que se pueda volver a reciclar. Muchas veces los materiales primarios se mezclan y una vez constituida la prenda es imposible separarlos de nuevo, separar el tinte o los químicos que se han aplicado. De todas formas, el uso de materiales reciclados contribuirá a mejorar una parte de la cadena de producción textil, y a no consumir más materia prima de la necesaria.

3. Informar mejor al consumidor sobre cómo cuidar sus prendas: information is power. Siempre se ha dicho. Empoderemos al consumidor entonces, que es quién se llevará esa prenda a casa. Muchas veces las etiquetas contienen información que no se puede apenas leer o no es entendible para el consumidor final por ser demasiado técnica. Marcas: explicad qué significa cada símbolo, habladnos de tú a tú, contadnos más acerca de la prenda que tenemos en nuestras manos, porque todo nos ayudará a poderle dar una vida más larga al producto.

4. Ofrecer servicios de reparación de las prendas a los consumidores: cada vez son más las marcas que incorporan estos servicios, pero hay mucho por hacer: servicios de lavandería en las propias tiendas, arreglos, parches, reparaciones, customizaciones personalizadas… Todo lo que ayude a que nuestra prenda sea única le suma valor a la prenda y hará que la queramos conservar por más tiempo. Por otro lado, con un servicio de reparación post-venta también le podremos dar una vida útil más larga.

5. Recogida de prendas para reciclarlas: sabemos que es difícil reciclar las prendas, dependerá de los materiales que se hayan utilizado, y volveríamos a hablar del proceso de creación de una prenda desde el inicio. Como vemos, todo va ligado. Pero con un sistema de recogida en las tiendas le ponemos al consumidor más fácil el hecho de reciclar, de “tirar” sus prendas en un lugar seguro, no en cualquier contenedor, para que puedan a) ser vendidas de nuevo como ropa de segunda mano a un bajo precio, b) ser reconvertidas en otros productos o prendas.

6. Intentar generar menos residuos en el packaging: los envases no solo se encuentran en la industria alimentaria, si nos fijamos en cada paquete online podemos encontrar bolsas de plástico, en cada tienda nos pueden dar hasta más de una bolsa por nuestra compra, una caja de cartón que nos llega a casa con nuestro pedido, puede venir envuelta con plástico… Todo lo que podamos hacer para utilizar materiales reciclados en el packaging, será bienvenido. Al fin y al cabo, si estamos convencidos de que nuestra prenda es buena, no tendríamos que sufrir por un buen packaging, ¿no?

7. Dejar de quemar prendas que no se han vendido: Stop. Ya. Francia anunciaba hace poco que a partir de 2019 prohibirá que se incineren o destruyan prendas que no se han vendido, obligando a donarlas a ONGs o a reciclarlas. Aproximadamente un 50% de las prendas que se recolectan, son llevadas a países africanos o de Europa del Este, y una vez se han reutilizado en un proceso de “downcycling” o “cascado” (proceso de reciclaje donde los materiales desechados se convierten en nuevos) suelen acabar o en un descampado o vertedero, o siendo incineradas.

8. Buscar soluciones upcycling para antes y después de la compra: tanto para consumidores como para marcas, es importante pensar en todo el ciclo de la prenda: desde cómo se crea, cómo se confecciona, cómo se produce, se transporta, se vende, se lleva y se recicla. No pensemos solo en el objetivo de vender la prenda, sino en todo el sistema de producción, para buscar soluciones en cada punto de la cadena. Esta visión nos ayudará a pensar de forma más amplia y a visionar todas las repercusiones que va a tener nuestra prenda, fomentando el “closing the loop”.

9. Stop greenwashing: marcas de fast fashion, no pasa nada. Menos siempre es más. Somos conscientes de la realidad en la que vivimos, compramos fast fashion y nos cuesta encontrar alternativas. Sí, como consumidores no somos perfectos. Pero preferimos que vengáis con una verdad buena, que con diez semiverdades. Preferimos que confiéis en el consumidor para contarnos los pasos que vais haciendo, y así el consumidor también confiará en vosotras. No os preocupéis, es un camino que podemos hacer de la mano.

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