3 formas de entender la economía textil que te ayudarán a reflexionar sobre tu consumo de ropa

economia textil

Hoy queremos hablar de 3 tipos de economía textil que existen a nuestro alrededor, así que hacemos un repaso por la economía lineal, de reciclaje y circular para daros algunos datos sobre en qué consiste cada una. Como veremos, los factores que hacen que una prenda forme parte de un sistema u otro son muchos, no solo se trata de cómo nosotros como consumidores tratemos las prendas y sepamos cómo reciclarlas, sino también de qué materiales están hechas las prendas para que puedan ser recicladas o no. Por mucho que llevemos una prenda a un punto de reciclaje para que inicie una nueva vida, en la mayoría de los casos esta prenda acabará en un vertedero, o siendo revendida en África, pero pocas veces será convertida en una nueva prenda (solo en estos casos, formará parte de un sistema circular):

Economía lineal: por desgracia, es la economía textil que más conocemos y de la que más formamos parte. Simplemente se trata de un sistema que solo va en una dirección: se produce una prenda, la compramos, la utilizamos, y la tiramos. Si esta prenda no va a ser reciclada, ni reutilizada, y acaba en un contenedor, formará parte de la economía lineal. Se trata de prendas que no pueden ser reconvertidas en nada más, no solo porque como consumidores no sepamos cómo tratarlas o qué hacer con ellas, sino porque suelen estar hechas de materiales que no permiten ser reciclados.

Economía de reciclaje: se trata de un sistema lineal, pero que da una vida más larga a los productos. Ponemos el caso de una prenda, que aunque no puede ser reciclada, antes de ser donada o dada por acabada su vida, se ha vendido como ropa de segunda mano, ha sido revendida como prenda vintage, o se le ha dado una nueva función. Si finalmente esta prenda no puede volver a reconvertirse en algo más, y el material no puede reutilizarse y tiene que acabar como residuo, formará parte de este tipo de sistema económico de la industria textil.

Economía circular: es un sistema que consiste en no utilizar más recursos de los que tenemos, y mantener los productos o materiales en continua circulación. Intenta acabar con la generación de residuos pensando desde el principio en el futuro de la prenda. ¿Qué acciones son parte de la economía circular?

  • Librerías de préstamo de ropa: un ejemplo es “La modateca“. Se trata de una iniciativa que nace en Zaragoza y nos permite alquilar prendas para tener un armario nuevo cada semana.
  • Ropa de segunda mano: a día de hoy la podemos encontrar en muchos formatos. Desde apps como Wallapop, a cuentas de Instagram que venden directamente productos vintage y de segunda mano, a tiendas físicas como Humana.
  • Reknit revolution: os invitamos a descubrir este proyecto de Amy Twigger Holroyd, que nos enseña las posibilidades de las prendas que ya tenemos, para poder alargar la vida de nuestros productos y que parezcan nuevos.

Cuando hablamos de economía circular, no hablamos solo de las prendas en sí, sino de todo el sistema: desde los materiales y los recursos utilizados, al sistema de producción, los residuos que se puedan generar, el diseño, y todos los elementos implicados en el proceso de creación de la prenda, forman parte el modelo circular. La materia prima puede sacarse de un sistema de producción lineal para ser introducida en el sistema circular y así darle una nueva vida.

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