Preparando el otoño: vitaminas y recetas para aumentar las defensas

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Por Mercè Montané i Gil, graduada en Naturopatia y Terapeuta Floral. Fundadora de www.naturalmentsalut.cat.

Tiempo de retorno. De nuevo a los trabajos y a las aulas, a las rutinas familiares de siempre. Con los últimos baños de mar y sol, damos un adiós definitivo al verano, mientras las temperaturas nos anuncian la llegada de la nueva estación. El otoño es un inicio de curso, nuevas ilusiones y retos, con nuevas voluntades y propósitos para realizar. Es un buen momento para mirar atrás y valorar si quizás debemos hacer algún cambio.

Es también, sin embargo, tiempo de mirar hacia adelante. Durante el otoño tendremos que cuidar de nuestro organismo preparándolo para hacer frente a las patologías típicas del invierno. Una buena prevención significa cuidar especialmente del aparato respiratorio, con los pulmones como órgano principal, y potenciar el sistema inmunitario, buena parte del cual está en los intestinos. En este sentido, es curioso constatar cómo la medicina tradicional china, que relaciona las estaciones del año con diferentes órganos del cuerpo, vincula otoño con pulmones e intestino.

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En muchos casos será indicado empezar por depurar el organismo, pues un exceso de toxinas haría de barrera a cualquier terapia preventiva que se quisiera iniciar. Para ello, se dará prioridad a los alimentos de origen vegetal, y se procurará realizar una correcta hidratación, con el fin de aumentar la diuresis.

Para hacer una buena prevención, habrá que tener en cuenta las características de cada uno. Así, mientras que algunas personas les bastará tomando algún preparado a base de vitaminas C y E, equinácea, manganeso, cobre u hongos medicinales, otros deberán seguir un tratamiento individualizado y más específico, el cual podrán encontrar en terapias como la homeopatía o la oligoterapia.

Si te encuentras en baja forma, los preparados de jalea real y plantas como el noni o el açai te pueden echar una mano. Pero, a veces, la falta de energía sólo se debe a un mal desayuno, a menudo inadecuado, cuando no inexistente. Os propongo aquí un desayuno energético, ideal para los días fríos y húmedos:

RECETA En un cazo, calentar leche de avena con un puñado de copos de cebada, espelta y avena, remover con una cuchara de madera durante unos minutos. Retirar del fuego y añadir una pieza de fruta a trocitos, 2 nueces, 3 almendras crudas, unas semillas de chía y una pizca de canela. Tómalo tibio. Obtendrás un desayuno completo, rico en proteínas vegetales, vitaminas y oligoelementos que te aportará la fuerza necesaria para comenzar el día.

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